Irreflexiones...

La irreflexión es una inconsciencia, un acto reflejo, una efímera emoción... es no pensar, sólo sentir, sólo expresar sin compromiso con la verdad o la razón.. Es espontánea, repentina y volátil sabiduría -y cuyo sinónimo es ignorancia- que surge en un segundo para luego impunemente desaparecer, sin detenerse a observar los estragos que provoca...

miércoles, 16 de junio de 2010

Callejero

No estoy seguro si fue triste o trágico.. o ambas cosas... En mis andares por la ciudad, me disponía a cruzar la calle y de reojo lo vi: Era más bien pequeño, con manchas negras y blancas, algo sucio. Yo no conozco de razas, pero sé que éste no era un perro con pedigreé, aunque llevaba un collar negro, lo que indicaba que alguien se ocupaba de él. Comencé a cruzar cuando me miró y empezó a ladrarme... ¿Cómo saber si los ladridos de un perro contienen sólo hostilidad, o si están tratando de decir algo más? Tal vez sólo quería jugar, tal vez quería compartirme sus emociones... yo lo ignoré y seguí mi camino. Venían autos y no era cosa de pararse a media calle a averiguarlo,  pero el seguía insistente llamando mi atención... Dejó desconectada esa extraña agilidad que suelen tener los perros cuando cruzan entre los vehículos.... y aquella camioneta azul le pasó encima...

No murío instantaneamente, al menos eso indicaban los movimientos convulsivos de sus patas. Un segundo vehículo estuvo a punto de darle el golpe final, pero frenó a tiempo, lo desvió y siguió su camino... A saber si lo hizo por compasión o simplemente porque no queria manchar el impecable blanco de su carrocería... como sea, fue inútil esfuerzo, ya no habia nada que hacer....


Es un misterio cómo, cuando suceden cosas como ésta brotan personas de quien sabe donde y se arremolinan alrededor del suceso... No entiendo el raro placer que les produce mirar a los caidos en desgracia... Sólo que en ésta ocasión la curiosidad duró apenas unos minutos, y la principal preocupación que este hecho dejó entre los vecinos era saber si alguien iba a atreverse a remover de ahí el cadáver antes de que comenzara la putrefacción...

Ya lo dijo Alberto Cortéz: 'Al fin y al cabo, no era más que un perro...'

2 comentarios:

  1. Me has dejado un "algo" subiendo y bajando por la garganta.

    No sé qué decir, la verdad ni lo intentaré.


    Un abrazo fuerte,

    A.

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  2. hola jorge:
    excelente tu blog una crónica de la vida cotidiana, y el talento está presente, se puede reconocer, si lo permites te seguiré visitando me gusta la buena lectura, y el escritor que puede atrapar mi atención,
    saludos

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